18 ene. 2010

Flan napolitano

Brevísimos tactos de algo que podría ser su paraíso
con el flan napolitano en la mano
le puede ocurrir sentado en el WC
descendiendo entre caras de tristeza y preocupación
y sobre todo le ocurre entre muslos de mujeres,
con el anhelo del porvenir
entre nubes de humo y a la mitad de lecturas
y la sonrisa hacia el pasado
habitualmente poco cotizadas por los cultos rotograbados del domingo
y un flan napolitano en la mano.