18 sept. 2009

Fragmentos de una noche triste

La noche cae,
la tristeza crece,
pneuma muere
ante esta soledad que le absorbe;

la música suena distante
es el vacio del interior
lo que rompe el ruido;

no hay palabras consoladoras
ni ojos compasivos
mucho menos risas contagiosas;

y así me invaden los por qué
los de ella, que hieren como dagas
los tuyos, que a veces no comprendo
y los míos, que aumentan con el paso del tiempo;

pido a gritos ayuda
ni siquiera el eco responde;
esta casa arde
y no hay salidas de emergencia.

10 sept. 2009

Casa sin puertas



¿Y si esta noche
de recuerdos liberados,
como una ventana abierta
pudiese hallar en este
laberinto de historias,
el norte y dirección?
A lo mejor consigo
estos años después, aquí
y de nuevo ante tu puerta,
llamar en nombre del pasado y lo perdido
a lo que nunca apareció.

A lo mejor pudiera
veinte años después, juntando
más buenas razones.
para que, estar así
parado ante mí sombra
no me invitara a escapar
de ti y de mi, y del vértigo
de hablar contigo
en casi todas las sesiones,
sabrías de años de ir
recorriendo mil lugares
donde no te volví a hallar.

No importa cuántos ojos
he visto después de descubrir
tus ojos claros
si a mí, tus ojos me enseñaron a ver.
No importa cuantas
veces tenga que venir a
recordar bajo el manzano,
que no eres tu quien ha habitado
en esta casa, por más que insista en volver.
Por más que insista en volver.

La noche es larga
y en sus vuelos me conduce
a los linderos de los extraño.
A esta casa sin puertas, donde
susurran las hojas
que otoño acarreo.
Que ahora practican los pasillos
cuando el viento araña inquieto
en el tejado,
suben y bajan la escalera
tras los ecos de unos pasos
que no son.

Sería el haber dejado
tantos elementos al designio
de la alquimia,
el caminar por los espacios
de tu casa siento que
me acerca a ti.
Y vuelvo a ver abierta
esta casa sin puertas
a la verde trama herminea
que insiste en tejer
con su manto enredadera
el patio en donde no te vi.

Sería el amor que no sentimos
o el afán de irle poniendo mientras tantos.
Tu sonrisa es una fruta
que no se deja probar,
un paisaje que dibujaré
otra vez en lienzo blanco,
con la tiza de la noche,
con la claridad lunar.

Y las formas se liberan
como páginas del árbol.
Yo elaboro el equilibrio
con un ábaco interior,
que adivino en los planetas
y en los giros de los astros,
en la longitud del sueño,
y en la latitud del sol.
Tu sonrisa es esa ausencia
que atesoro para siempre.

Es una casa que ha rodeado
un bosque de oro en donde
nunca más estas.
Donde nunca más estás,
donde nunca más estás.

Fernado Delgadillo

2 sept. 2009

Ocurre a veces

Ocurre a veces que me abrazas
y tu alma toca la mía
pretendiendo no separarse jamás;

ocurre a veces que me tomas de la mano
y el miedo y el frio se alejan
dejando solo tu compañía;

ocurre a veces que me hablas
y tu voz invade mi ser
quedando para siempre en el recuerdo;

ocurre a veces que me escuchas
y percibes mi voz interior
susurrando un te quiero;

ocurre a veces que me miras a los ojos
y puedes ver lo que pienso
haciéndome sentir vulnerable;

ocurre a veces que simplemente estas
y el tiempo no avanza
olvidando al mundo que nos rodea;

ocurre siempre que despierto
y tú no estás a mi lado
soñando es la única forma en que te tengo.